martes, 27 de mayo de 2008

MERCADO DE IDIOTAS

El periodo de fichajes, como en el que ya estamos, puede ser una época apasionante, un almacén de ilusiones, pero también la representación de un fracaso. Para aquellos clubs necesitados, verse en la cola del mercado suele convertirse en un espejo dramático que genera nervios y depresión en la hinchada, que por culpa de la falta de refuerzos despierta de golpe a la realidad de las crisis sin ningún paso intermedio desde -normalmente- los delirios de grandeza. Sin embargo, hay en estas vorágines mediáticas de los fichajes una circunstancia bastante más perversa. La de la falta de respeto a la propia cultura futbolística. El mejor ejemplo está en el circo que se ha montado alrededor de Cristiano Ronaldo. Ver como el madridismo convertido en irreal rey del mundo planta sus micrófonos en la rueda de prensa previa a la final de Champions para preguntarle a un mito como Sir Alex Ferguson por la marcha de un futbolista no es sólo una faltada, sino también una idiotez, como dijo el técnico británico. Pero así está el fútbol, en unos niveles de indignidad en los que a veces cuesta mucho mantener la fe. Aquí en el Dépor, la cosa está más tranquila. Desgraciadamente, sus objetivos son más modestos. Aunque viendo la estupidez que rodea estos días a temas como el del tal Cristiano, la verdad es que hasta se agradece ser pobre.